Prolapsos e incontinencia: Soluciones quirúrgicas para recuperar tu calidad de vida.

Los problemas del suelo pélvico, como los prolapsos de los órganos pélvicos (vejiga, útero, recto) y la incontinencia urinaria de esfuerzo, son condiciones médicas extremadamente frecuentes, especialmente en mujeres que han tenido hijos. A pesar de su alta prevalencia, muchas pacientes los sufren en silencio, por vergüenza o por creer que son una consecuencia normal del envejecimiento o el parto de la que no hay escape. Nada más lejos de la realidad: la cirugía reconstructiva del suelo pélvico ofrece soluciones altamente efectivas para devolver la funcionalidad y la confianza.

Entendiendo el Suelo Pélvico: La Hamaca que se Debilita.

El suelo pélvico es un complejo entramado de músculos, ligamentos y tejido conectivo que actúa como una «hamaca» o «sostén» en la parte inferior de la pelvis, manteniendo en su posición correcta a la vejiga, el útero y el recto. El embarazo, el parto vaginal (especialmente los traumáticos o con fórceps), la obesidad, el estreñimiento crónico y la menopausia son factores que debilitan esta estructura, leading to:

  • Prolapso: Descenso o «caída» de uno o más órganos pélvicos hacia la vagina. Según el órgano afectado, se denomina cistocele (vejiga), rectocele (recto) o hysteroptosis (útero). La paciente siente una molesta sensación de bulto o pesadez vaginal, y en casos avanzados, el órgano puede protruir al exterior.
  • Incontinencia Urinaria de Esfuerzo: Pérdida involuntaria de orina al toser, estornudar, reír o realizar cualquier esfuerzo que aumente la presión abdominal. Se debe a una hiperlaxitud de los soportes uretrales.

De la Rehabilitación a la Cirugía: Un Abordaje Escalonado.
El tratamiento es progresivo. Se suele empezar con medidas conservadoras como la fisioterapia de suelo pélvico (Kegel) para fortalecer la musculatura. Cuando estas medidas no son suficientes para los prolapsos avanzados o la incontinencia severa, la cirugía se convierte en la opción indicada para restaurar la anatomía.

Cirugía Reconstructiva con Técnicas Mínimamente Invasivas.
La cirugía moderna se realiza predominantemente por vía vaginal o laparoscópica/robótica, evitando grandes incisiones:

  • Reparación de Prolapso: El principio es reparar los defectos de los tejidos de sostén y recolocar los órganos en su sitio. Para reforzar la reparación, a menudo se utiliza un injerto de malla sintética biocompatible o un injerto biológico (procedente de tejido animal o humano) que actúa como un «andamio» para que el propio tejido de la paciente crezca y se fortalezca. El uso de mallas es un tema que se individualiza y se discute en profundidad con la paciente.
  • Tratamiento de la Incontinencia: La técnica estándar es la cinta suburetral (TVT o TOT), un procedimiento mínimamente invasivo que consiste en colocar una cinta de malla muy fina bajo la uretra media para crear un soporte que impida la fuga de orina ante los esfuerzos. Es una cirugía ambulatoria con una tasa de éxito superior al 85%.

Un Enfoque Personalizado y Multidisciplinar.
La cirugía del suelo pélvico es altamente especializada. La evaluación preoperatoria es crucial e incluye un estudio urodinámico para comprender perfectamente el funcionamiento de la vejiga. El cirujano debe diseñar una estrategia a medida para cada paciente, ya que muchas presentan defectos combinados (prolapso + incontinencia). El objetivo final no es solo anatómico, sino funcional: devolver a la paciente la continencia, la comodidad y la normalidad en su vida diaria.


Los prolapsos y la incontinencia no son un destino inevitable. Son condiciones médicas tratables. Romper el silencio y consultar con un cirujano especializado en suelo pélvico es el primer paso para acceder a un abanico de soluciones quirúrgicas modernas, efectivas y poco invasivas que pueden transformar radicalmente la calidad de vida.