El reflujo gastroesofágico puede tratarse con cambios de hábitos y medicación, pero algunos pacientes pueden necesitar cirugía, especialmente si existe hernia de hiato o síntomas persistentes.
Introduction
El reflujo gastroesofágico ocurre cuando el contenido del estómago asciende hacia el esófago. Puede provocar ardor, acidez, regurgitación, dolor torácico, tos crónica, carraspera o sensación de nudo en la garganta.
Muchas personas mejoran con cambios en la alimentación, pérdida de peso, evitar comidas copiosas y tratamiento médico. Sin embargo, algunos pacientes continúan con síntomas, dependen de medicación de forma prolongada o presentan complicaciones. En estos casos puede valorarse la cirugía antirreflujo.
Las guías de SAGES sobre enfermedad por reflujo gastroesofágico ofrecen recomendaciones basadas en la evidencia sobre tratamientos quirúrgicos y endoscópicos disponibles para el reflujo.
Síntomas frecuentes del reflujo
Los síntomas típicos son:
- Ardor detrás del pecho.
- Acidez.
- Regurgitación de comida o líquido ácido.
- Mal sabor de boca.
- Dolor o molestia torácica.
- Empeoramiento al tumbarse.
- Síntomas tras comidas abundantes o grasas.
También pueden aparecer síntomas menos evidentes:
- Tos crónica.
- Ronquera.
- Carraspera.
- Sensación de flema.
- Dolor de garganta.
- Dificultad para tragar.
- Sensación de nudo en la garganta.
Estos síntomas pueden confundirse con problemas respiratorios, faríngeos o cardíacos, por lo que es importante realizar una valoración adecuada.
¿Qué relación tiene con la hernia de hiato?
La hernia de hiato aparece cuando una parte del estómago asciende hacia el tórax a través del diafragma. Puede favorecer el reflujo porque altera la barrera natural entre el estómago y el esófago.
No todas las hernias de hiato necesitan cirugía. Algunas son pequeñas y apenas producen síntomas. Pero cuando existe reflujo importante, síntomas persistentes o hernias grandes, puede plantearse tratamiento quirúrgico.
Las guías de SAGES sobre hernia de hiato tienen como objetivo aportar recomendaciones desde la perspectiva del cirujano y del paciente para el tratamiento quirúrgico de estas hernias.
¿Cuándo se puede valorar la cirugía antirreflujo?
La cirugía puede considerarse en pacientes con:
- Reflujo persistente a pesar del tratamiento médico.
- Necesidad de medicación durante largos periodos.
- Regurgitación frecuente que no mejora bien con fármacos.
- Hernia de hiato asociada.
- Esofagitis importante.
- Complicaciones del reflujo.
- Intolerancia o mala respuesta a los medicamentos.
- Síntomas que afectan de forma clara a la calidad de vida.
La decisión debe ser individualizada. No todos los pacientes con ardor necesitan cirugía, pero tampoco todos deben resignarse a vivir con síntomas crónicos.
Pruebas antes de decidir la cirugía
Antes de operar es importante confirmar el diagnóstico y estudiar bien el esófago. Según el caso, pueden solicitarse:
- Gastroscopia.
- pHmetría esofágica.
- Manometría esofágica.
- Estudio radiológico con contraste.
- Valoración de hernia de hiato.
- Evaluación de síntomas y respuesta al tratamiento médico.
Estas pruebas ayudan a confirmar si los síntomas se deben realmente al reflujo y a elegir la mejor técnica quirúrgica.
What does the surgery consist of?
La cirugía antirreflujo busca reforzar la barrera entre el estómago y el esófago para evitar que el contenido gástrico ascienda.
La técnica más conocida es la funduplicatura, que consiste en utilizar la parte superior del estómago para reforzar la zona del esfínter esofágico inferior. Cuando hay hernia de hiato, también se repara el hiato diafragmático.
En muchos casos se realiza por laparoscopia, mediante pequeñas incisiones, lo que suele favorecer una recuperación más rápida que la cirugía abierta.
Beneficios esperados
La cirugía puede ayudar a:
- Reducir el ardor y la acidez.
- Disminuir la regurgitación.
- Mejorar la calidad del sueño.
- Reducir la dependencia de medicación.
- Reparar una hernia de hiato asociada.
- Mejorar la calidad de vida en pacientes bien seleccionados.
El resultado depende de una correcta indicación, de confirmar bien el diagnóstico y de elegir la técnica adecuada.
¿Puede volver el reflujo después de la cirugía?
Sí, puede ocurrir en algunos casos. Por eso es fundamental mantener hábitos saludables, controlar el peso, evitar comidas excesivas y seguir las revisiones indicadas.
También es importante explicar bien al paciente qué puede esperar de la cirugía. El objetivo no es solo “quitar la acidez”, sino corregir un problema funcional cuando está claramente demostrado.
Señales de alarma
Debe consultarse de forma preferente si el reflujo se acompaña de:
- Dificultad para tragar.
- Pérdida de peso no explicada.
- Vómitos persistentes.
- Sangre en vómitos o heces negras.
- Anemia.
- Dolor torácico intenso.
- Síntomas nuevos en personas de mayor edad.
Estos signos requieren estudio médico.
El reflujo gastroesofágico suele tratarse inicialmente con hábitos saludables y medicación. Sin embargo, cuando los síntomas persisten, existe hernia de hiato o el paciente depende de tratamiento continuo, la cirugía antirreflujo puede ser una opción eficaz en casos seleccionados.
Si tiene reflujo persistente, hernia de hiato o síntomas que no mejoran con tratamiento, puede pedir una valoración especializada en el teléfono 952 14 11 33.