Me ha salido un bulto en la ingle: ¿puede ser una hernia?

Notar un bulto en la ingle que aparece al estar de pie, toser o hacer esfuerzos es uno de los signos más habituales de una hernia inguinal. Se produce cuando una parte del contenido abdominal protruye a través de una zona debilitada de la pared abdominal.

Algunas hernias apenas causan molestias al principio, mientras que otras producen dolor, sensación de peso, tirantez o incomodidad al caminar, hacer ejercicio o levantar objetos. Aunque el bulto pueda desaparecer al tumbarse, la hernia no se cura por sí sola.

No todas las hernias necesitan operarse de manera inmediata, pero sí deben ser valoradas por un cirujano para conocer su tamaño, síntomas y riesgo de complicaciones. Cuando aumenta progresivamente, produce dolor o interfiere con la vida cotidiana, la cirugía suele ser el tratamiento definitivo.

Especial atención merece un bulto que se vuelve muy doloroso, duro, no puede introducirse de nuevo o se acompaña de vómitos o distensión abdominal. En estas situaciones puede existir una incarceración o estrangulación de la hernia y es necesaria una valoración urgente.

Actualmente muchas hernias pueden tratarse mediante cirugía abierta o técnicas mínimamente invasivas, dependiendo de las características de cada paciente.

Un bulto en la ingle no debe ignorarse: una valoración precoz permite confirmar si se trata de una hernia y decidir cuál es el mejor momento para tratarla.