El cáncer colorrectal es uno de los cánceres más frecuentes en nuestro medio, pero también uno de los más tratables y curables cuando se detecta en etapas iniciales. La cirugía es el pilar fundamental y potencialmente curativo en el tratamiento de este tumor. La revolución en este campo no ha sido solo farmacológica, sino también quirúrgica: las técnicas mínimamente invasivas (laparoscopia y robótica) han transformado radicalmente la experiencia del paciente, mejorando los resultados sin comprometer la eficacia oncológica.
El Objetivo de la Cirugía: Curación y Estadificación.
El principio quirúrgico en el cáncer de colon es la resección oncológicamente radical. Esto implica dos cosas:
- Extirpar el segmento de colon afectado por el tumor con unos márgenes de tejido sano suficientes.
- Realizar una linfadenectomía completa: Extirpar todos los ganglios linfáticos que drenan esa zona del colon. Esto es crucial por dos razones: proporciona la información más exacta para la estadificación (determinar si el cáncer se ha diseminado) y elimina posibles micrometástasis, reduciendo el riesgo de recaída.
Laparoscopia vs. Cirugía Abierta Tradicional:
Durante décadas, la única opción fue una larga incisión en el abdomen para acceder al colon. Hoy, la colectomía laparoscópica es el estándar para la mayoría de los casos:
- Open surgery: Gran incisión, dolor postoperatorio intenso, recuperación lenta (semanas), mayor riesgo de infección de la herida y de hernias incisionais.
- Laparoscopic surgery: 4-5 pequeñas incisiones. El cirujano opera visualizando el campo en monitores de alta definición. Las ventajas son abrumadoras:
- Menor agresión: Menor dolor, menos pérdida de sangre.
- Recuperación acelerada: Deambulación precoz, reinicio de la dieta oral en 1-2 días, alta hospitalaria a los 3-5 días.
- Menos complicaciones: Menor tasa de infecciones y eventraciones.
- Mismo resultado oncológico: Estudios científicos de alto nivel han demostrado que la supervivencia y la tasa de recurrencia son idénticas a las de la cirugía abierta, pero con todos los beneficios añadidos para el paciente.
El Enfoque Multidisciplinar: La Clave del Éxito.
La toma de decisiones sobre un paciente con cáncer de colon nunca la toma un solo especialista. Se realiza en el seno de un Comité de Tumores Multidisciplinar donde cirujanos, oncólogos médicos, radiólogos, anatomopatólogos y especialistas en digestivo discuten cada caso para consensuar la mejor estrategia:
- Cirugía primero: En tumores localizados.
- Quimioterapia/Radioterapia neoadyuvante primero: Para tumores de recto o algunos casos con afectación local avanzada para reducir el tamaño tumoral antes de operar.
- Quimioterapia adyuvante después: Tras la cirugía, para eliminar cualquier célula residual invisible en estadios más avanzados.
Un diagnóstico de cáncer de colon es un momento difícil, pero los avances en el tratamiento son enormemente esperanzadores. La cirugía mínimamente invasiva, realizada por cirujanos expertos e integrada en un protocolo multidisciplinar, ofrece la misma posibilidad de curación que la cirugía abierta, pero con una recuperación mucho más rápida, menos dolorosa y con menos secuelas, permitiendo al paciente centrar sus energías en sanar.