Dolor inguinal al correr, chutar o cambiar de dirección puede ser hernia inguinal o “hernia del deportista”. Aprende diferencias, diagnóstico y tratamiento.
El problema: mismo dolor, causas distintas
En deporte, la ingle duele por muchas razones. Dos escenarios se confunden mucho:
A) Hernia inguinal “clásica”
- Hay un defecto en la pared y aparece bulto (a veces solo con esfuerzo).
- Dolor/quemazón que empeora al toser, levantar peso o hacer abdominales.
B) Pubalgia / “hernia del deportista” (dolor inguinal por pared débil o tendones)
- Puede no haber bulto evidente.
- Dolor con cambios de dirección, sprint, golpeo, aductores/abdominales.
- Suele coexistir con sobrecarga de aductores, recto abdominal o problemas de cadera.
Pistas para orientarse
- Bulto visible/palpable: sugiere hernia inguinal verdadera.
- Dolor muy ligado a gestos deportivos y mejora con reposo: sugiere componente tendinoso/funcional.
- Dolor que aparece también al toser/defecar: sugiere hernia.
Cómo se diagnostica bien
- Exploración dirigida (de pie, con maniobra de Valsalva).
- Ecografía dinámica de pared inguinal (muy útil).
- En casos complejos: RM para aductores/pared/cadera.
Tratamiento
Si es hernia inguinal clásica:
- La solución definitiva es quirúrgica (técnica abierta o laparoscópica, a menudo con malla).
- El objetivo es volver al deporte con pared estable y sin dolor.
Si es pubalgia/hernia del deportista:
- Primero, tratamiento conservador bien hecho: fisioterapia específica, control de cargas, core, aductores, movilidad cadera.
- Si fracasa y hay lesión/defecto de pared confirmado: cirugía en casos seleccionados (y rehabilitación posterior sí o sí).
Urgencias
- Dolor intenso con bulto duro que no reduce, náuseas/vómitos: valoración urgente.