Sangre en el papel higiénico: No siempre son hemorroides. Otras causas que debes conocer.

La aparición de sangre roja brillante en el papel higiénico o en las heces tras defecar es un síntoma muy común que, por vergüenza o desconocimiento, muchos pacientes atribuyen automáticamente a las hemorroides y deciden automedicarse. Si bien las hemorroides son la causa más frecuente, asumir este diagnóstico puede ser un error grave, ya que se puede estar enmascarando una patología más seria, como un cáncer colorrectal, que comparte el mismo síntoma.

El Abanico de Diagnósticos: De lo Benigno a lo Grave.
La rectorragia (sangrado por el recto) puede deberse a múltiples condiciones, que varían en su localización y severidad:

  • Causas Benignas:

    • Hemorroides: Almohadillas vasculares en el canal anal que se dilatan. El sangrado suele ser indoloro, de sangre roja viva que mancha el papel.Fisura Anal: Un desgarro o úlcera en la piel del margen anal. Provoca un dolor intenso, como «cuchillo» o «cristal», durante y después de la defecación, acompañado de un sangrado escaso.

  • Causas que Requieren Atención Inmediata:

    • Pólipos Colorectales: Crecimientos en la pared del colon o recto que pueden sangrar. Algunos tipos son precursores del cáncer.Enfermedad Inflamatoria Intestinal (Colitis Ulcerosa, Crohn): Provoca ulceraciones en la mucosa intestinal que sangran.Divertículos: Pequeñas bolsas que se forman en la pared del colon. Su sangrado suele ser abrupto y cuantioso.
    • Cáncer Colorrectal: El tumor puede ulcerarse y sangrar. Este es el diagnóstico que siempre debe descartarse ante cualquier sangrado rectal, especialmente en personas mayores de 50 años o con antecedentes familiares.

El Imperativo Diagnóstico: La Exploración Proctológica.
Ningún sangrado rectal debe ser ignorado. La consulta con el cirujano proctólogo es fundamental. El estudio básico e indoloro incluye:

  1. Inspección y Tacto Rectal: Permite diagnosticar fisuras, hemorroides trombosadas y palpar masas en el recto bajo.
  2. Anoscopia/Rectoscopia: Se introduce un tubo corto e iluminado para visualizar el canal anal y el recto distal. Es la clave para un diagnóstico preciso de hemorroides o fisuras.

¿Y si la causa está más arriba? La Colonoscopia.

Si el sangrado persiste, no se encuentra una causa clara en el ano, o el paciente tiene factores de riesgo (edad, anemia, cambios en el ritmo intestinal), es imprescindible realizar una colonoscopia. Esta prueba permite visualizar todo el interior del colon y el recto, identificar la fuente del sangrado, tomar biopsias y, lo más importante, extirpar pólipos antes de que se transformen en cáncer. Es una herramienta tanto diagnóstica como terapéutica.

Tratamientos Modernos y Poco Dolorosos.

Para las patologías benignas como las hemorroides, la cirugía ha evolucionado hacia técnicas ambulatorias y mucho menos dolorosas que la hemorroidectomía tradicional:

  • Ligadura con Banda Elástica: Para hemorroides internas. Se coloca una goma en su base hasta que se necrosan y caen.
  • Hemorroidopexia (Método HAL-RAR): Técnica Doppler-guided que sutura las arterias que alimentan las hemorroides y reposiciona el tejido prolapsado.
  • Esfinterectomía Lateral Interna: Para fisuras crónicas, relaja el esfínter anal permitiendo la cicatrización.

La presencia de sangre al defecar es siempre un signo de alarma que merece una valoración médica especializada. Acudir al proctólogo permite obtener un diagnóstico certero, descartar patologías graves como el cáncer y acceder a tratamientos modernos y efectivos que resuelven el problema con mínimas molestias. La vergüenza no puede ser una barrera para la salud.